domingo, 13 de marzo de 2011

#96: Arrepentido en Cuaresma.

Ninguna oración que yo conozca describe mejor el sentimiento de un pecador que el siguiente salmo atribuido al rey David: 


Salmo 51

3 ¡Ten piedad de mí, oh Dios, por tu bondad,
por tu gran compasión, borra mis faltas!
4 ¡Lávame totalmente de mi culpa
y purifícame de mi pecado!
5 Porque yo reconozco mis faltas
y mi pecado está siempre ante mí.
6 Contra ti, contra ti solo pequé
e hice lo que es malo a tus ojos.
Por eso, será justa tu sentencia
y tu juicio será irreprochable;
7 yo soy culpable desde que nací;
pecador me concibió mi madre.
8 Tú amas la sinceridad del corazón
y me enseñas la sabiduría en mi interior.
9 Purifícame con el hisopo y quedaré limpio;
lávame, y quedaré más blanco que la nieve.
10 Anúnciame el gozo y la alegría:
que se alegren los huesos quebrantados.
11 Aparta tu vista de mis pecados
y borra todas mis culpas.
12 Crea en mí, Dios mío, un corazón puro,
y renueva la firmeza de mi espíritu.
13 No me arrojes lejos de tu presencia
ni retires de mí tu santo espíritu.
14 Devuélveme la alegría de tu salvación,
que tu espíritu generoso me sostenga:
15 yo enseñaré tu camino a los impíos
y los pecadores volverán a ti.
16 ¡Líbrame de la muerte, Dios, salvador mío,
y mi lengua anunciará tu justicia!
17 Abre mis labios, Señor,
y mi boca proclamará tu alabanza.
18 Los sacrificios no te satisfacen;
si ofrezco un holocausto, no lo aceptas:
19 mi sacrificio es un espíritu contrito,
tú no desprecias el corazón contrito y humillado.



El corazón contrito lo tiene un pecador arrepentido. El arrepentimiento tiene tres momentos importantes:

  • Examen de conciencia (antes)
  • Dolor de los pecados (durante)
  • Propósito de enmienda (después)

El examen de conciencia es el acto espiritual de buscar las manchas que el pecado ha dejado en la propia alma.  El pecado mancha el alma y la sigue manchando y desparrama la mancha a otras personas. Por lo tanto es importante hacer un examen de conciencia exhaustivo para identificar de cara a Dios todas las manchas.


El dolor de los pecados es cuando lloras por haber pecado y ofendido tantas veces a Dios.  Este llanto Petrino es un don de Dios en un momento especial de conversión.  Te puede suceder, por ejemplo, cuando pides hacer una confesión general de toda tu vida o de todo el tiempo transcurrido desde la última confesión general.  Cuando pones en una balanza todos los dones recibidos de Dios en un lado y tu comportamiento en el otro no puedes más que sentir enorme gratitud por dones que no mereces.  El llanto viene natural.


El propósito de enmienda es una respuesta del corazón ante Dios que te amó primero.  Dios que te conoce y del que no hay escondite.  Dios que te ama con ternura. Dios que se hace un pedazo de pan para que no tengas miedo de acercarte.  La respuesta es así:
"Padre te amo más que a nadie y quiero hacer solo lo que te agrada, no permitas que me separe de Ti."


Rey David haciendo oración.
La reflexión de hoy está basada en un pasaje de la Biblia que narra el encuentro de David con Simei. La cita es 2 Samuel 19, 16-24. Te recomiendo que hagas una oración al Espíritu Santo para pedirle su luz, antes de leer más adelante.


Puntos de reflexión.
1. ¡No le des importancia, ya que tu servidor reconoce su pecado! El hombre humilde se arrepiente y reconoce su error. Dios lo perdona, limpia sus manchas y olvida su pecado. El hombre orgulloso en cambio se aferra a su verdad y no pide perdón.  Dios respeta su libertad y sigue en espera de la oportunidad de perdonarlo. La práctica de la humildad, por lo tanto, te lleva al verdadero arrepentimiento.
2. Tú no morirás.  El pecador arrepentido recibe la misericordia de Dios y salva su vida para una feliz eternidad.  Ya desde ahora camina ligero y en paz.  Cristo murió en la cruz para que su sacrificio, más tú arrepentimiento, te ganaran el cielo, al que de otra manera no podrías acceder.


Pidamos a María Santísima, Madre inmaculada, que nos conceda el verdadero conocimiento de nuestros pecados a fin de que con humildad y arrepentidos podamos salvarnos.


Gracias por hacer esta reflexión conmigo. Te aprecio y te amo en Jesucristo. Tú eres el motivo de mi blog.


Te agradecería si dejas tus comentarios o compartes esta reflexión con alguien que tu aprecies. Dios te bendiga. 

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