miércoles, 2 de febrero de 2011

#84: Respeto a la autoridad para lograr la paz.

David toca el arpa para el Rey Saúl.
Los gobernantes del mundo son tan humanos como tú y yo.  Su naturaleza igual que la nuestra está manchada por el pecado y no son perfectos.  No pueden aliviar el sufrimiento de todos los ciudadanos al mismo tiempo, no tienen toda la información para tomar las mejores decisiones y cometen errores.


Algunos gobernantes son solo el rostro delante del verdadero poder y actúan como marionetas de estos grupos que se ocultan de la opinión pública.  Los grupos que tienen el poder no lo sueltan y persiguen sus propios intereses, y no los del pueblo.


Este blog no está dedicado a teorías de conspiración, lo único que pretendo es disculpar hasta donde la caridad me lo permite a nuestros gobernantes.  Como cristianos tenemos la convicción de que nuestros gobernantes han sido puestos ahí por Dios para gobernarnos.  De una manera u otra, Dios ha permitido que lleguen al poder.


Nuestros gobernantes necesitan de nuestro respeto y de nuestras oraciones para ejercer su difícil trabajo.  La sociedad unida en torno a sus gobernantes logra verdadero desarrollo, paz y bienestar.  La sociedad disfuncional, en cambio, deja al gobierno inoperante y se auto destruye, quedando a merced de la violencia y de caudillos despóticos.


La sociedad disfuncional está formada en su mayoría de familias disfuncionales.  Las familias disfuncionales son las que no están vinculadas por la fe.  Por lo tanto, una sociedad laica es necesariamente una sociedad disfuncional.


La reflexión de hoy está basada en un pasaje en donde se narra un encuentro entre Saúl y David. La cita es 1 Samuel 24, 1-8. Te recomiendo que hagas una oración al Espíritu Santo para pedirle su luz, antes de leer más adelante.


Puntos de reflexión.
1. Saúl entró a hacer sus necesidades.  Todo gobernante es vulnerable y no debe de poner su confianza en la represión y la fuerza. El verdadero liderazgo nace de la integridad, de la calidad moral, de la persona.  Una persona íntegra sigue ejerciendo influencia aún siglos después de su muerte.
2. David cortó el borde del manto de Saúl y tuvo remordimiento de conciencia. Hoy es más fácil que nunca faltar al respeto a un gobernante.  A través de las facilidades que presta el Internet podemos enviar mensajes directos al Presidente, al Gobernador, a casi cualquiera. El Presidente no deja de ser Presidente por el hecho de que lo insultes, pero tú sí te alejas del plan de Dios. Tu reclamo es un reclamo también a Dios.   En vez de ver cómo aportar, en qué mejorar, cómo participar, te conformas con quejarte y calumniar.  El cristiano está llamado a dar ejemplo de civilidad.
3. David retuvo a sus hombres.  Dios bendice y prospera a los gobernantes y a los gobernados que son fieles a sus mandamientos.  Los países que dan la espalda a Dios quedan malditos.  Solo los fieles saben que cuentan con la protección divina.  Vive tu vida conforme Dios manda, lo demás es una ilusión temeraria.




Pidamos a María Santísima, Reina de la familia, que nos enseñe a construir una sociedad de familias unidas por la fe y el amor a Dios.


Gracias por hacer esta reflexión conmigo. Te aprecio y te amo en Jesucristo. Tú eres el motivo de mi blog.


Dios te bendiga.


Te agradecería si dejas tus comentarios o compartes esta reflexión con alguien que tu aprecies.

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