lunes, 12 de septiembre de 2011

#138 ¿Qué significa compasión?



La palabra compasión aparece 87 veces en la Biblia y es más que un sentimiento, es una expresión del amor que vincula, fraterniza, auxilia y se alegra con el prójimo. La compasión es la empatía puesta en acción por amor.



Dios se compadece del hombre, tanto del santo como del pecador. Dios se compadece de sus ovejas extraviadas, de los enfermos y de los que han muerto. Dios se compadece de los que sufren y de los que ignoran. Dios se compadece y está dispuesto a morir por ti.



La reflexión de hoy está basada en un pasaje de la Biblia que transcribe una profecía de Isaías acerca de la crucifixión de Jesucristo. La cita es Isaías 30, 8-18. Te recomiendo que hagas una oración al Espíritu Santo para pedirle su luz, antes de leer más adelante.



Puntos de reflexión.



1. Porque este es un pueblo en rebeldía, son hijos mentirosos, hijos que no quieren escuchar la enseñanza del Señor.



La mentira no te aprovecha. La sinceridad es esencial para que a través de la confesión puedas limpiar todos los pliegues de tu alma. Para hacer una buena confesión es importante tener la costumbre de ser sincero, así cuando la gracia te toque su efecto se maximice.



2. Porque así habla el Señor, el Santo de Israel: En la conversión y en la calma está la salvación de ustedes; en la serenidad y la confianza está su fuerza. ¡Pero ustedes no lo han querido!



El hombre no puede perder de vista que la salvación es la empresa más importante de su vida. La conversión se trabaja cada día optando por Dios en cada oportunidad. El hombre de fe se sabe libre del capricho de la suerte por lo que no se angustia y no pierde la esperanza. El hombre de fe se sabe amado por Dios y así puede tener serenidad en el presente y confianza en el futuro. La alternativa es demasiado estresante para que la psicología humana lo pueda soportar en todo el ciclo de la vida. La fe por lo tanto favorece tu salud mental.





3. A pesar de todo, el Señor espera para apiadarse de ustedes; a pesar de todo, él se levantará para tenerles compasión; porque el Señor es un Dios de justicia. ¡Felices todos los que esperan en él!



Dios conoce la verdad porque ve más allá de nuestras mentiras. Dios sabe que nuestra incredulidad nos hace sufrir más de la cuenta. Dios se levanta en la cruz para que no dudemos y para que ante tanto amor nos despojemos de toda máscara. Ojalá que nosotros también como el centurión romano podamos reconocer al Hijo de Dios al contemplar la crucifixión y repitamos sus palabras: "Verdaderamente, este hombre era Hijo de Dios." (Mc. 15,39).





Pidamos a María Santísima, Rosa mística, que podamos conocer el aroma de la compasión, para que esta virtud nos mueva a enmendar todo aquello que esté a nuestro alcance hacer por el prójimo y por nuestra propia salvación, para gloria de Dios. Amén.

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